Y a mirar la noche con otros ojos.
sábado, septiembre 08, 2007
Henri Cartier-Bresson: el momento decisivo
Me entero por Compartiendo Capital que el libro de Henri Cartier-Bresson “El Momento Decisivo” ya se puede ver en internet totalmente gratis.
+ ¿Quién es Henri Cartier-Bresson?
+ El Momento Decisivo.
+ La Fundación Henri Cartier-Bresson.
+ ¿Quién es Henri Cartier-Bresson?
+ El Momento Decisivo.
+ La Fundación Henri Cartier-Bresson.
interfantasma

Hay muchas, muchas, muchas fotos.
Entre todas apareció este fantasma caminando por un pabellón de La Rural.
Por ahí hay otros, jugando a que no los vemos y a que lograron escaparse de la lente.
viernes, septiembre 07, 2007
cuando escuches rin ring
Se acuerdan de Rin-Ring?
La verdad, no sé si era en el programa de Flavia Palmiero o en Telejuegos (dato muy poco relevante) que había un telefonito que cantaba lo siguiente:
Hola hola hola qué tal
vengo de visita
hola hola hola qué tal
traigo buenas noticias
Cuando escuches rin ring
cuando escuches rin ring
comienza la alegría
te ruego que sonrías
(etc.)
No sé por qué, pero me acordé de esto cuando por eBlog (culpa de 222) llegué a este otro blog:
Diario de un telemarketer.
Hace unos meses había encontrado otro blog que contaba las peripecias de alguien en una oficina, pero perdí el link. Si alguien lo tiene... (más datos: el blog tenía fondo negro y letras blancas).
La verdad, no sé si era en el programa de Flavia Palmiero o en Telejuegos (dato muy poco relevante) que había un telefonito que cantaba lo siguiente:
Hola hola hola qué tal
vengo de visita
hola hola hola qué tal
traigo buenas noticias
Cuando escuches rin ring
cuando escuches rin ring
comienza la alegría
te ruego que sonrías
(etc.)
No sé por qué, pero me acordé de esto cuando por eBlog (culpa de 222) llegué a este otro blog:
Diario de un telemarketer.
Hace unos meses había encontrado otro blog que contaba las peripecias de alguien en una oficina, pero perdí el link. Si alguien lo tiene... (más datos: el blog tenía fondo negro y letras blancas).
jueves, septiembre 06, 2007
Fibertel se está buscando una paliza
Señores de Fibertel:
¿me van a descontar de la factura todas las horas que me tuvieron sin conexión (24 hs. corridas)?
¿serán capaces de pagarme todo lo que gasté de teléfono llamándolos, siendo que nunca me atendían, no había operadores disponibles, me cortaban la comunicación, o me dejaban yira que te yira en espera?
¿podrán alguna vez poner un 0800 como para hacerse cargo de por lo menos los llamados de reclamo?
¿alguna vez habilitarán promos para los que tenemos el servicio desde hace años, dejando de lado los ganchos nomás para los que recién los contratan?
¿alguna vez apostarán a que los clientes quieran quedarse porque es un buen servicio, y no el menos malo de los que hay?
¿alguna vez se dejarán de dar un servicio tan berreta?
¿alguna vez volverán a habilitar el P2P?
Lo publico acá haciéndome eco de este post del sr. Toro, porque sé que si a los señores de Fibertel les mando un mail solicitándoles que se introduzcan su servicio en las partes, nuestras conexiones mañana serían una cagada peor que la que ya tenemos.
No sé si se capta el eufemismo.
Ah, y el precio que nos están cobrando: tremendo latrocinio. ¿Cuánto sale tener banda ancha en el resto del mundo? Fíjense en esta nota del diario El País.
¿me van a descontar de la factura todas las horas que me tuvieron sin conexión (24 hs. corridas)?
¿serán capaces de pagarme todo lo que gasté de teléfono llamándolos, siendo que nunca me atendían, no había operadores disponibles, me cortaban la comunicación, o me dejaban yira que te yira en espera?
¿podrán alguna vez poner un 0800 como para hacerse cargo de por lo menos los llamados de reclamo?
¿alguna vez habilitarán promos para los que tenemos el servicio desde hace años, dejando de lado los ganchos nomás para los que recién los contratan?
¿alguna vez apostarán a que los clientes quieran quedarse porque es un buen servicio, y no el menos malo de los que hay?
¿alguna vez se dejarán de dar un servicio tan berreta?
¿alguna vez volverán a habilitar el P2P?
Lo publico acá haciéndome eco de este post del sr. Toro, porque sé que si a los señores de Fibertel les mando un mail solicitándoles que se introduzcan su servicio en las partes, nuestras conexiones mañana serían una cagada peor que la que ya tenemos.
No sé si se capta el eufemismo.
Ah, y el precio que nos están cobrando: tremendo latrocinio. ¿Cuánto sale tener banda ancha en el resto del mundo? Fíjense en esta nota del diario El País.
miércoles, septiembre 05, 2007
más de la muestra de Les Luthiers

- ¿Cómo imagina la última actuación de Les Luthiers?
- Una función normal. Con el teatro lleno y nosotros sin saber que es la última.
- ¿Qué le gustaría hacer dentro de 20 años?
- Controlar esfínteres.
(Marcos Mundstock, 1999.)
baratita la puteada
Ella, por la ventana de mi casa, a gritos: - Señora, no necesita a alguien para limpieza por horas?
Yo: - No, gracias, no necesito.
Ella, por la ventana de mi casa, a gritos: - Oooootra mugrienta más..!!
Yo: - O_o
Yo: - No, gracias, no necesito.
Ella, por la ventana de mi casa, a gritos: - Oooootra mugrienta más..!!
Yo: - O_o
martes, septiembre 04, 2007
Rufina Cambaceres: dos muertes en la vida

De los mitos nunca hay una sola versión, sino que según dónde y cuándo se escuchen las voces que los relatan, varía el contenido. Este sí, se entrama en una estructura cuasi invariable que involucra dos o tres ingredientes básicos que no se modifican entre versión y versión.
Podemos decir entonces que la historia de la muerte de Rufina Cambaceres tiene algo de mito, aunque su tumba sea una concreta realidad en el Cementerio de la Recoleta, ella haya fallecido a la edad de 19 años, haya sido la hija que el escritor Eugenio Cambaceres tuvo con la bailarina italiana Luisa Baccichi, y haya muerto según los médicos, dos veces.
El relato principal que se teje en torno a las misteriosas circunstancias del fallecimiento de Rufina, cuenta que el 31 de mayo de 1902, ella cumplía 19 años. Su madre -don Cambaceres había fallecido en 1888- le había preparado a modo de festejo, una regia salida al teatro.
Estaba acicalándose Rufina para irse a la ópera, cuando se desmayó. Luisa llamó a varios médicos para que la revisaran y atendieran, pero el dictamen fue siniestro: estaba muerta.
Al día siguiente (o esa misma noche, según las versiones), Luisa, que estaba "en pareja" pero no casada con Hipóligo Yrigoyen -habían tenido un hijo en 1897, Luis Herman-, asistió al entierro de su hija en el cementerio de la Recoleta, dicen que acompañada por el mismo Yrigoyen.
Unos días después, uno de los cuidadores del lugar encontró el ataúd de Rufina movido. Avisó a sus familiares, y pensando éstos que quizás se había tratado de un intento de robo pues habían enterrado a la chica con sus mejores joyas, se procedió a la apertura del féretro para comprobar que todo estaba en su lugar.
La sorpresa fue que encontraron a la joven con sus manos arañadas y las paredes del ataúd rasguñados. Rufina no había muerto sino luego de su entierro, y lo anterior que habían observado los médicos se había tratado de un ataque de catalepsia: los arañazos eran signos de que Rufina, al despertarse, había intentado por todos los medios salir de su prisión de madera sin conseguirlo, falleciendo finalmente por asfixia.
En el Cementerio de la Recoleta puede verse la tumba de Rufina, mandada a construir por Luisa separada de la de su difunto esposo, en la que la imagen que representa a la joven está ante la misma puerta de la bóveda, con la mano aferrada al picaporte. Puede ser que represente a Rufina logrando aquello que no pudo conseguir: salir de su propia tumba, cerrando la puerta tras ella.

Hasta acá, aún con ciertas dudas, lo que se sabe.
Lo que se supone o lo que indican muchas historias conexas, son una larga serie de detalles o relatos que dibujan otros mapas con los mismos personajes, y algunos otros añadidos.
Para empezar, el contexto de la historia de Rufina y el amor de Luisa por Yrigoyen, no iban a salir impunes en la cartelera del chismorreo popular: si bien la viuda de Cambaceres y don Hipólito convivían y habían tenido un hijo en común, este hecho era objeto de oprobio en la época, y la mayoría de las cosas que se cuentan, involucran -con justa o injusta razón, no sabemos- a la misma Luisa Baccicchi, que como si fuera poco, había sido bailarina, añadiendo ante los ojos de la sociedad una mancha más para su currículum.
Una de las versiones dice que la madre de Rufina mantenía relaciones con el novio de ella, y que mientras la joven se estaba terminando de arreglar para salir al teatro, su mejor amiga le dio la noticia, causándole tal disgusto que ésta cayó como muerta al suelo.
Otra de las versiones cuenta que Luisa le suministraba a Rufina una droga todas las noches, para dejarla dormida mientras ella iba a encontarse con el propio novio de su hija. La noche de la supuesta muerte de Rufina se habría excedido en la dosis, induciéndola a un coma que los médicos no pudieron detectar.
Otra variante de la historia cuenta que Rufina logró salir de su ataúd, y que al encontrarse sola y de noche en pleno cementerio, murió de un ataque al corazón. Se toma como aval de este hecho a las versiones que dicen que el ataúd se encontró abierto.
Al fin de cuentas, el mausoleo labrado por Richard Aigner es una de las obras más inquietantes del cementerio, y denota cierta ambigüedad pues no se distingue si Rufina está entrando o saliendo de su morada final, como dándonos a entender que nunca del todo tampoco nosotros -simples espectadores post-contemporáneos- lograremos saber a ciencia cierta más que los pocos datos invariables que la leyenda nos transmite, a través de sus versiones.

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Otros datos:
+ Luisa Baccichi era conocida como "La Bachicha" por la sociedad porteña de fines del siglo XIX. Otro apodo que recibió fue "La Escondida", por haber sido sombra de Yrigoyen desde su primera presidencia.
+ Yrigoyen alquiló la estancia "El Quemado", que era propiedad de los Cambaceres, para trabajarla pues Luisa no podía encargarse de ella. En esa estancia el mismo Yrigoyen desarrolló parte de sus encuentros políticos, acompañado por Luisa, anfitriona natural del lugar.
+ Dicen que el novio de Rufina se suicidó en la puerta del Café Tortoni, veinte días después del fallecimiento de ella.
+ Hipólito Yrigoyen fue profesor de Instrucción Moral y Cívica en el Colegio Normal de Maestras, designado por Sarmiento. Una de sus alumnas fue Alicia Moreau de Justo.
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UPDATE: alguien quiso hacer pasar este artículo por suyo y subirlo a la Wikipedia.
lunes, septiembre 03, 2007
ponele salsa picante
Ya los posteé pero no me acuerdo en dónde. Así que invocando a la temporada de refritos, una muestrecilla de lo que son capaces unos sujetos escoceses cuando les dejan un par de bongós a mano y algunas trompetas.
Con ustedes, Salsa Céltica.
Con ustedes, Salsa Céltica.
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acerca de los afectos y la memoria
Mis amigos son Les Luthiers
Yo me he colgado siempre, desvergonzadamente, del prestigio de Les Luthiers. A cualquier lado donde voy, en cualquier entrevista que concedo, menciono, como al pasar, que soy Colaborador Creativo del grupo. Y me miran como si yo estuviera sentado a la diestra del Señor.
Pasaron ya más de veinte años desde aquella noche en que los vi por primera vez arriba de un escenario, en Rosario, y fue tal el impacto que me causaron que, al volver a mi casa, me metí con el auto de contramano. En Rosario, ciudad que conozco como a la palma de mi mano. Ese era, supe, el humor que a mí me gustaba, ese era el nivel de excelencia que había que alcanzar.
Hoy por hoy, además del enorme orgullo que me brinda el saber que, de una manera u otra, he tenido participación en sus espectáculos, el rédito mayor que contabilizo es el amistoso. Haber construido con todos y cada uno de los muchachos amistades sólidas y profundas más allá o más acá de las condiciones profesionales. Sabesr que tengo en Daniel, Pucho, Marcos, Jorge y Carlitos un grupo de queridos amigos en una relación que va más allá del trabajo en sí.
Pero eso no quita que cuando voy a verlos disfruto como el primer día de ese hecho irrepetible inventado por Les Luthiers a partir de un estilo encontrado solo por ellos.
Todo espectáculo exitoso siempre es copiado e imitado de inmediato. Esto no ocurre con Les Luthiers, simplemente porque no es fácil reunir a cinco artistas que sepan cantar, que sepan actuar, que sean graciosos, que coincidan en un mismo tono de humor, que elaboren sus propios guionesy sus propias canciones y que, además, imaginen los instrumentos más graciosos y estrafalarios.
Y... ¿Quieren que les diga una cosa? Yo soy amigo de esos tipos.

----------------
De una forma muy extraña, sucede que cada tanto nos sentimos involucrados con gente a la que apreciamos o admiramos mucho, pero que de nuestra existencia no tienen ni la menor noticia. Se dirá que es un rasgo de fanatismo o de irracionalidad, aunque prefiero, hablando en mi caso de lo que siento por Les Luthiers, tildarlo de un profundísimo respeto y de un enorme agradecimiento por el papel que gracias a ellos tiene el humor en mi vida, y por propiedad transitiva por el que representan para mí todas las obras de las que son autores e intérpretes.
Cuando supe del fallecimiento del Negro, en una de las cosas que pensé fue en la repercusión que tal hecho tendría en estos cinco que ven de frac y moñito en la foto de arriba.
Uno, si guarda alguna forma de cariño por alguien, no puede ser ajeno a sus vaivenes emocionales, y extrañamente, algo parecido a eso me pasó ese día: si uno que era un ajeno absoluto, sentía la cosa con tristeza verdadera, los cercanos mejor ni imaginarse.
En la muestra por los 40 años de Les Luthiers, la primera pared frente a la que uno se sitúa le hace de blanco soporte al texto de Fontanarrosa que figura al comienzo del post. Empezar a leerlo y disparar sin querer la mirada hacia el final para confirmar que efectivamente el que firma eso es quien suponemos, es tan automático como -una vez sabido que no es otro que el Negro quien nos va contando eso- leer el resto con un nudito en la garganta que ni sube ni baja.
Los muchachos abren su muestra con palabras de ese amigo que se les fue apenas tres días después de haberles escrito eso.
Alguien decía en una carta que para que sus muertos no se murieran del todo, les hablaba y contaba cosas cotidianas, los participaba de sus cuestiones diarias para que el olvido no los dejara muertos del todo, para que el calificativo "muerto" no les cuadrara y no por un simple culto a los muertos o a la muerte, sino porque hay dos cosas que exceden a la muerte misma: el afecto y la memoria. Y toda memoria va cargada de un afecto particular, que en el caso de ser éste el cariño, salva con alegría del arrumbamiento en el olvido a su destinatario.
Una de las cosas que Fontanarrosa dejó listas antes de irse, fueron las despedidas. Para cada uno hubo palabra, dibujo, prólogo; era un tipo que no se olvidaba de sus afectos. A su vez, los cinco de Les Luthiers pusieron a la vista su manera de seguir teniendo presente al amigo exponiendo a la vista de todos nosotros las mismas palabras con las que él se había referido a ellos y a su amistad, tal como lo hubieran hecho de estar aún él físicamente rondando por este cascote planetario. No porque el destinatario no esté, los que quedan sienten menos.
Qué ganas de saber transmitir, como ellos, esa admiración hacia los que profesamos nuestro afecto aunque, como más arriba puse, de nuestra existencia no tengan ni la menor noticia.
Nomás porque se lo tienen ganado, y se merecen un lugar en la memoria colectiva para siempre.
-----------
APDEIT: escribí esto temprano, sin saber que horas más tarde, iban a declarar a cada uno de los integrantes del quinteto, Ciudadanos Ilustres de Buenos Aires.
En buena hora.
Yo me he colgado siempre, desvergonzadamente, del prestigio de Les Luthiers. A cualquier lado donde voy, en cualquier entrevista que concedo, menciono, como al pasar, que soy Colaborador Creativo del grupo. Y me miran como si yo estuviera sentado a la diestra del Señor.
Pasaron ya más de veinte años desde aquella noche en que los vi por primera vez arriba de un escenario, en Rosario, y fue tal el impacto que me causaron que, al volver a mi casa, me metí con el auto de contramano. En Rosario, ciudad que conozco como a la palma de mi mano. Ese era, supe, el humor que a mí me gustaba, ese era el nivel de excelencia que había que alcanzar.
Hoy por hoy, además del enorme orgullo que me brinda el saber que, de una manera u otra, he tenido participación en sus espectáculos, el rédito mayor que contabilizo es el amistoso. Haber construido con todos y cada uno de los muchachos amistades sólidas y profundas más allá o más acá de las condiciones profesionales. Sabesr que tengo en Daniel, Pucho, Marcos, Jorge y Carlitos un grupo de queridos amigos en una relación que va más allá del trabajo en sí.
Pero eso no quita que cuando voy a verlos disfruto como el primer día de ese hecho irrepetible inventado por Les Luthiers a partir de un estilo encontrado solo por ellos.
Todo espectáculo exitoso siempre es copiado e imitado de inmediato. Esto no ocurre con Les Luthiers, simplemente porque no es fácil reunir a cinco artistas que sepan cantar, que sepan actuar, que sean graciosos, que coincidan en un mismo tono de humor, que elaboren sus propios guionesy sus propias canciones y que, además, imaginen los instrumentos más graciosos y estrafalarios.
Y... ¿Quieren que les diga una cosa? Yo soy amigo de esos tipos.
Fontanarrosa.
Rosario, 16 de julio de 2007.
Rosario, 16 de julio de 2007.

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De una forma muy extraña, sucede que cada tanto nos sentimos involucrados con gente a la que apreciamos o admiramos mucho, pero que de nuestra existencia no tienen ni la menor noticia. Se dirá que es un rasgo de fanatismo o de irracionalidad, aunque prefiero, hablando en mi caso de lo que siento por Les Luthiers, tildarlo de un profundísimo respeto y de un enorme agradecimiento por el papel que gracias a ellos tiene el humor en mi vida, y por propiedad transitiva por el que representan para mí todas las obras de las que son autores e intérpretes.
Cuando supe del fallecimiento del Negro, en una de las cosas que pensé fue en la repercusión que tal hecho tendría en estos cinco que ven de frac y moñito en la foto de arriba.
Uno, si guarda alguna forma de cariño por alguien, no puede ser ajeno a sus vaivenes emocionales, y extrañamente, algo parecido a eso me pasó ese día: si uno que era un ajeno absoluto, sentía la cosa con tristeza verdadera, los cercanos mejor ni imaginarse.
En la muestra por los 40 años de Les Luthiers, la primera pared frente a la que uno se sitúa le hace de blanco soporte al texto de Fontanarrosa que figura al comienzo del post. Empezar a leerlo y disparar sin querer la mirada hacia el final para confirmar que efectivamente el que firma eso es quien suponemos, es tan automático como -una vez sabido que no es otro que el Negro quien nos va contando eso- leer el resto con un nudito en la garganta que ni sube ni baja.
Los muchachos abren su muestra con palabras de ese amigo que se les fue apenas tres días después de haberles escrito eso.
Alguien decía en una carta que para que sus muertos no se murieran del todo, les hablaba y contaba cosas cotidianas, los participaba de sus cuestiones diarias para que el olvido no los dejara muertos del todo, para que el calificativo "muerto" no les cuadrara y no por un simple culto a los muertos o a la muerte, sino porque hay dos cosas que exceden a la muerte misma: el afecto y la memoria. Y toda memoria va cargada de un afecto particular, que en el caso de ser éste el cariño, salva con alegría del arrumbamiento en el olvido a su destinatario.
Una de las cosas que Fontanarrosa dejó listas antes de irse, fueron las despedidas. Para cada uno hubo palabra, dibujo, prólogo; era un tipo que no se olvidaba de sus afectos. A su vez, los cinco de Les Luthiers pusieron a la vista su manera de seguir teniendo presente al amigo exponiendo a la vista de todos nosotros las mismas palabras con las que él se había referido a ellos y a su amistad, tal como lo hubieran hecho de estar aún él físicamente rondando por este cascote planetario. No porque el destinatario no esté, los que quedan sienten menos.
Qué ganas de saber transmitir, como ellos, esa admiración hacia los que profesamos nuestro afecto aunque, como más arriba puse, de nuestra existencia no tengan ni la menor noticia.
Nomás porque se lo tienen ganado, y se merecen un lugar en la memoria colectiva para siempre.
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APDEIT: escribí esto temprano, sin saber que horas más tarde, iban a declarar a cada uno de los integrantes del quinteto, Ciudadanos Ilustres de Buenos Aires.
En buena hora.
domingo, septiembre 02, 2007
fin de semana en foco
Hay muchas, muchísimas más, sobre todo del cementerio de la Recoleta, que por ser un poco tétricas, merecen lugarcito aparte.
Lo mejor de la muestra de LL: está buena TODA.
Lo peor de la muestra de LL: el audio (se superponen 3 bandas sonoras en un mismo espacio y no se entiende nada) y la iluminación (horrendamente pobre en la sala de instrumentos informales).
Pero vaya igual, véalos, antes de que crezcan. (?)
Lo mejor de la expo de trenes: La Porteña. Y los vagones históricos. Y la maqueta de trenes.
Lo peor de la expo de trenes: los padres de los pibes que los dejaban tocar todo, descarrilar trencitos de las maquetas, los sentaban sobre las máquinas para sacarles una foto (dos, cien, quinientasmil), los dejaban subirse a piezas históricas del Museo Ferroviario, etc.
Lo mejor del Cementerio de la Recoleta: La escalera esa medio podrida que está en cierto lugar, a la que te podés subir para sacar fotos del cementerio desde arriba.
Lo peor del Cementerio de la Recoleta: la falta de mantenimiento de algunos (unos cuántos) panteones.
Más fotos en la semana, creo.
post botonazo
Si han leído el post de acá abajo, van a entender por qué elteta hizo este precioso botón que a partir de mañana figurará en la barra de la derecha, a disposición de todos los que quieran hacer clic en él para dejarme un votito.
Después cuento por qué elegí participar de este concurso.
Por el momento, vayan, voten, etc.
Nos vamos a la muestra de Les Luthiers y a la de trenes, así que mañana, fotitos seguro.
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APDEIT: por ahí dicen que se puede votar tantas veces como se desee...
Después cuento por qué elegí participar de este concurso.
Por el momento, vayan, voten, etc.
Nos vamos a la muestra de Les Luthiers y a la de trenes, así que mañana, fotitos seguro.
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APDEIT: por ahí dicen que se puede votar tantas veces como se desee...
sábado, septiembre 01, 2007
explorando las costumbres del lector promedio
Hoy: Limpieza general.
Sábado.
Para muchos de nosotros, el primer día de la semana que podríamos tener más o menos libre, a no ser porque los pelos del gato semejan un cardo ruso, la pila de ropa para lavar llega a la mitad de la altura de la heladera, el citado electrodoméstico hace eco si le gritan adentro, y el baño mejor no lo describo porque si están desayunando, les haría pasar un mal rato.
La ecuación ganas vs. necesidades (imagínense acá a una especie de estatua de la Justicia a la que se le sienta el Increíble Hulk en el platito "ganas", destrozando la balanza y dando por tierra con el sistema todo) no cierra. Jarapa, jarapa y jarapa.
¿Por dónde arrancar?
¿Poner música? ¿Qué?
¿Primero lavar o las compras?
¿Alguna manía particular a la hora de la limpieza?
¿Cuánto tardan en limpiar toda la casa?
¿De un saque o en etapas?
¿CIF o Mister Músculo?
¿Tipo de basura que más prolifera en tu hogar?
¿Pastilla azul dentro del tanque, canastita con el Poett o que te desodorice Lola?
El que quiera compartir su sábado, despotricar contra el sistema, dejar un aforismo de Cioran o una anécdota al respecto, ya sabe dónde.
El que no quiera, puede jugar de voyeur y leer los comentarios.
PD: sí, ordenar placards está considerado una forma de tortura inventada por la cultura moderna. La otra es planchar.
Sábado.
Para muchos de nosotros, el primer día de la semana que podríamos tener más o menos libre, a no ser porque los pelos del gato semejan un cardo ruso, la pila de ropa para lavar llega a la mitad de la altura de la heladera, el citado electrodoméstico hace eco si le gritan adentro, y el baño mejor no lo describo porque si están desayunando, les haría pasar un mal rato.
La ecuación ganas vs. necesidades (imagínense acá a una especie de estatua de la Justicia a la que se le sienta el Increíble Hulk en el platito "ganas", destrozando la balanza y dando por tierra con el sistema todo) no cierra. Jarapa, jarapa y jarapa.
¿Por dónde arrancar?
¿Poner música? ¿Qué?
¿Primero lavar o las compras?
¿Alguna manía particular a la hora de la limpieza?
¿Cuánto tardan en limpiar toda la casa?
¿De un saque o en etapas?
¿CIF o Mister Músculo?
¿Tipo de basura que más prolifera en tu hogar?
¿Pastilla azul dentro del tanque, canastita con el Poett o que te desodorice Lola?
El que quiera compartir su sábado, despotricar contra el sistema, dejar un aforismo de Cioran o una anécdota al respecto, ya sabe dónde.
El que no quiera, puede jugar de voyeur y leer los comentarios.
PD: sí, ordenar placards está considerado una forma de tortura inventada por la cultura moderna. La otra es planchar.
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