jueves, abril 03, 2008

ay qué lindo el gatito

Con algunas sutiles diferencias (jamás se sube arriba mío ni me toca la cara con la pata), el comportamiento de Camilo cada mañana es exactamente igual al del gato de Simon.



El autor es Simon Tofield, y trabaja en el estudio Tandem Films.
+ Acá hay otro video de su gato.

Gracias Naico :)

10 comentarios:

-Ceci- dijo...

A pesar de esto todavia quiero tener un gato... si, si, me atengo a las consecuencias jajaja

DudaDesnuda dijo...

Buajjjjjjjjjjjjjjjjjajajaja
¿No sabés que tenés que avisar cuando es factible largar una carcajada justo cuando uno de los directores pasa por mi oficina???
Buajjjjjjjjjjjjjaja

Me encantó el minino!!!

Besos gatunos

El Profe dijo...

JUAJAUAJAJAJAAAAA Buenisimo... juajajajajajaja me encantó....este gato me encnató (y eso que los gatos que me caen bien son pocos)

Abrazos y besos (recuperando la compostura y la seriedad)

Juan dijo...

Mi gato si hace lo de la mano en la cara ( a mi no, a mi novia )

A mi se me acerca únicamente cuando estoy durmiendo solo, se me planta a 10 cm de la nariz y empieza a girar la cabeza como midiendo para sacármela de un solo mordisco (momento en que lo echo a la mierda preventivamente).

Pd: ¿A alguien mas le pasa que su gato quiere mas a otro que no vive en la casa? es humillante.

VJ dijo...

menos lo del batazo, mi gata hace de todo para que me levante y le dé de comer...

aunque siendo un representante del mismisimo satan en la tierra, es posible qeu me cage a golpes un día de estos...

Fla-q dijo...

Es Camilo, no lo niegues!!!
Grande Camilo, estresha de cine!!!!!

LORD MARIANUS dijo...

No te toca la cara ni se sube arriba tuyo, o sea...admitís que te parte un bate en la capocha. ¡Rebelión en la granja! (Risas)

Recontra dijo...

Los gatos son preciosos.

Mar dijo...

Ay que chuchi. Xtraño a mi gatita. Quiero otro gatito. Lo voy a pedir para la navidad (me va a llevar todo el año convencer, si es que lo logro).

Lady Ithil dijo...

JAJJAJAJAJAJAAJAJAAJ Mi gato nunca me pegó con un bate, pero si me caminaba por encima maullando como loco para que le diera de comer, y te miraba feo si te santabas en su sillón.