No hay fin de semana en el que uno pueda descansar del ímpetu semanal: por todos lados hay pachanga. Por todos lados hay parlantes al taco porque por todos lados alguien festeja algo, ya que el índice de jolgorio por cuadra se ve incrementado en función del índice de aumento poblacional por minuto.
Nadie tiene nada que hacer los domingos, nadie se levanta temprano, nadie estudia, nadie un carajo. Todos de eterna joda mientras yo, que acabo de llegar lista para planchar mis neuronas a golpes de sueño, decido que mi mejor modo de vida está seguramente tras las paredes de un geriátrico y no jugada entre las obligaciones que me dejan, como todo resto de la semana, unas ganas de dormir que te la encargo.
No puede ser, no llego aún a los 40, parezco de veintitantos pero carajeo como vieja de 80 cuando mis derechos al descanso se ven recurrentemente ultrajados por esa-masa-pendejeril que insiste, insiste e insiste en el tributo al decibel como modus vivendi.
Señoras, señores, extraño vivir en un barrio rodeada de vecinos cuya vivencia extrema sea lavar el auto los domingos, antes de los ravioles de la nonna.
A modo de colofón, lo que me habrá de coronar como Vieja Chota de la Semana por la revista "Ser Senil Hoy": esto en mis tiempos, no pasaba.
Ahora sí, escupido el carajismo, a buscar los tapones para los oídos que me transportarán a un añorado mundo de silencio y paz (absolutamente artificial, por supuesto) mientras los autos se matan en la esquina por ver quién pasa primero.
Paternoster, a ver si la versión SerHumano 2.0 viene con oídos apagables.
Copate, mejorá la matricería para la próxima vuelta.
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APDEIT: mientras le daba publish a esto... Sí sí sí sí!! Apareció "el ente que me mea el árbol"!!! Esta vez lo agarré infraganti, aunque por configuraciones de la camarita la foto salió medio para el upáit.
Al muy turro no lo intimidó ni el frío, ni mi ventana abierta de par en par, ni las luces prendidas ni nada de nada. La próxima salgo a la vereda no con la camarita, sino con una cimitarra.Y mejor que seas rápido enfundando, rico.









