Hace tiempo fue la expo de barriletes de
BaToCo en la costa sanisidrense y hacia allá rumbeamos con el amigo
UnSer y familia a admirar de cerca las maravillas voladoras de estos artistas del aire.
Formas re locas para lo que es un "barrilete promedio", colores e historias al alcance del público de la mano de los batoqueros, que explicaban todo lo que uno quisiera preguntar sobre los distintos modelos.




Además del abrazazo con el que nos saludamos con muchos (cosas de la virtualidad, vio, primero mails, fotos, videos mutuos, recién después el "aaaaaaah, sos vos??" y las sonrisas, charlas, ideas y relato de proyectos), la felicidad estuvo dando vueltas en forma de barrilete de la mano de los batoqueros que hicieron una demostración de lo que se llama "vuelo indoor", o bajo techo: señor, señora, sepa que un barrilete también puede volar, si es convenientemente manipulado, gracias a la
tracción a sangre de su remontador, y sin vientito que lo menee.
¿Quiere demostración? Acá abajo pues.
Y en noviembre... se viene la Fiesta del Viento!! Me pongo a saltar de chocha por anticipado. :D
PD: en lo referente a oooootra cosa, a todos los que están mandando fuerza, pilas, gestitos y mimos: gracias. Estoy medio hecha una piedra últimamente, no es mala voluntad si no agradecí antes, sino auto-anestesia. Thnx a tuitos.
PD2:
feliz año nuevo. :)