miércoles, agosto 08, 2007

el pulóver feo y la alcancía horrorosa

Cuando uno es chico y le regalan ropa, putea.
Nada de ese libro tan lindo de tapa dura y colores brillantes que habíamos visto por ahí, ni el juego de biromes con brillito, ni esa pistola lanzarrayos que de tan complicada parecía haber sido dibujada por Giger. Nada. Un remaldito pulóver horrendo que encima pica en el cuello, de un color tan triste que solamente bajo el delantal de la escuela quizás darían ganas de usarlo.

Y para los cumpleaños, aniversarios, y nomás cuando nos regalan algo porquesí sucede igual. La tirita de Mafalda en la que Manolito regala almanaques que son recibidos con un "grapcias!", grafica en modo representativo la situación: eh... sí... pero... y si mejor me regalás un chocolatín en lugar de esa cosa como estatua de perro policía mal terminada y pintada con los dientes que tiene una ranurita en el lomo la cual me indica que eso es una alcancía? Gracias, no te hubieras molestado.

Aunque dejemos las cortesías y la políticamentecorrectitud (que me alacia los ovarios), y sí, te hubieras molestado mínimamente pensando qué me gustaría recibir en lugar de semejante gadorcha. No me gusta tu perro alcancía. Odio los pulóveres que pican en el cuello y me quedan como una bolsa. No tenés idea de qué me gusta, ni pensás que por ahí hace meses me estoy muriendo por una nimiedad que me haría más feliz que tu podrido perro ranurado.
No, dejate de regalar pelotudeces. Dedicate a conocer a tus amigos para ver qué cosa les gusta, y si te animás a sorprenderlos, hacete cargo.

(*)Gracias Chester Lampwick por la inspiración. Con ese post me acordé de ciertas ideas que vengo cocinando hace rato en el caldo de mi cabeza. La situación del pulóver y del perro alcancía son pretéritas pero reales.

14 comentarios:

Cassandra Cross dijo...

Ah... supe tener amigos (de esos recién llegados a tu vida, que no te conocen) que me sorprendían con cositas de porcelana que al año siguiente tiraba sin miramientos.
Pero tuve por otro lado la inmensa dicha de que el 90% de mis familiares, amigos o simples buenos conocidos, supieran de inmediato sobre mi enfermiza adicción a la escritura y a la lectura, en épocas en que el papel en general y los libros en particular eran ridículamente baratos (si los comparamos con lo que cuestan ahora). Entonces, en vez de una bonita gargantilla enchapada en oro, o una pilcha X o un juguete Y, Cass recibía libros, anotadores, agendas, diarios, lapiceras bonitas.

Saludos, Bater! que sigas bien! :-)

Maximus dijo...

Entiendo tu sentir...cuando tenía diez años, durante todo ese año, la yegua de mi tía me hizo tres regalos, en tres fechas diferentes: tres bonitos pares de medias toallas...marrones.

Así es que en mi cumple jamás espero regalos. De hecho, si no saben que regalarme, prefiero una nada. Es mejor eso que coleccionar porquerías que me indican que no saben que me gusta. He dicho.

Carolina dijo...

Cuando niña había un par de viejas que para los cumpleaños me regalaban tela... sí, sí, sí, tela!!!!! Qué odio me daba, ni siquiera un producto terminado!!!
Ahora que soy re grande valoro mucho un buen regalo, que nada tiene que ver con el gasto que se haga.
Un novio que tuve me traía de regalo salamines y queso, jajaja!!! Jamás un chocolate... Y eso me enamoró!!!!

Témpera Mental dijo...

¡Coincido con cada letra Bater!

Me tomo todo el tiempo para elegir el regalo para alguien, no importa quien sea, tratando de que resulte algo de su agrado.

Siempre me mortificó que me regalaran "cosasparasalirdelpaso", porque significa que ni se tomaron el tiempo de pensar que podría gustar o interesar, mucho menos de conocerte.

Un día me regalaron un vestido, que obviamente no sólo no era de mi gusto sino que tampoco de mi talla, asi fue que pregunte donde lo habían comprado para cambiarlo, la terrible respuesta fue : Ah, no podés cambiarlo lo compré a los que venden en la salida del subte.


Que odioooooo

:-0

Sir William 2 dijo...

Creo que desde tiempos remotos existe una fábrica de regalos abominables fundada por Mr John Kitsch.

Weltklang dijo...

¿que se hace cuando la persona que te regala las cosas mas fuleras es tu propia madre? ay, que perra vida!

numaleon dijo...

Aprendí a valorar algunos pocos pulóveres recientemente, pero cuesta.

Y voy con eso de tomarse un segundo para pensar qué regalo va con la persona en cuestión.

La Garrapata Vegetariana dijo...

Che... pero era lindo el perrito... a mi me gustaba al menos...
Bueno, para la próxima te compro esa remera con rayas horizontales celestes que vi...

Chester J. Lampwick dijo...

Yo tengo la enorme suerte de que nadie me regale nada nunca.

Carito dijo...

Desde que tengo uso de razon siempre pregunte dónde se podía cambiar los regalos. Es más fácil y más directo para decirle a esas personas que nunca la van a pegar con tu estilo.

rakusito dijo...

a mi me regalaron un cuadro q realmente no lo entiendo...
ni siquiera sé de qué lado colgarlo...

pal dijo...

gracias por el post... ay! mi enano cumple 9 mañana... y justo le quería regalar un pulover...

venusina dijo...

Hablando de esto... no sé qué regalarle a Tropol para su cumpleaños :S Es en cinco días. ¿Por qué me toca gente taaan difícil, con lo facilito que sería contentar a alguien con una remera, un disco, un libro? Psé.

Baterflai dijo...

venu: tenés mail con una idea :)

Raku: ponele cuatro ganchitos y andá rotando de lado! Te regalaron cuatro cuadros, che.

carito: todavía me acuerdo del lugar donde fui a cambiar cierto pulover naranja fluo (seh, hay gente que regala esas cosas): todo lo que había en el local ese era así. :S

chester: andáaaaaaaaaaaaaaaa! puishito!

garrapato: por favor, si son lila, mejor. :P

numa: a veces el mejor regalo es el más obvio. Pasa que saber ver lo obvio es difícil.

welt: las madres siempre tienen que preguntar, no arriesgarse! consejo de madre.

cass: cuando cumplí 11, me regalaron 10 libros, un tapiz precioso de Sarah Kay para la pared (je), un cuaderno para dibujar lo que yo quisiera -que lo encanutó mi madre porque no podía tolerar el libre gasto de algo tan precioso-, una caja de lápices de colores y un juego de papel carta. Y yo feliz. :)

Max: cuándo empezamos la campaña "juntando regalos pedorros para la tía de Maximus"?

Caro: ese pibe la tenía clarísima. Yo soy pro-regalo estrambótico (un cepillo de dientes porque nomás tenía mango lindo, una lapicera a tinta, una revista El Tony vieja, etc.)

Temperita: cada vez que salgo del sube me acuerdo de vos. XD

SW: kitsch significa "basura" en alemán. :P Hay gente que parece que comprara los regalos en el cinturón ecológico.