viernes, julio 06, 2007

invasión de cochinotes

La Subsecretaría de Informes, Deformes y Contrarreformes de Mantantiruland sugiere a los habitantes de este cascote planetario que estén atravesando por una fase invernal, tener a bien precaverse contra los cochinotes, nueva especie invasiva de los medios de transporte de pasajeros y de espacios públicos varios, que se presentan bajo las siguientes apariencias, a saber:

Puerca sorbemocos de subte: señora ni muy muy ni tan tan pero lo suficientemente asá (gruesos lentes, pelo corto Issue Caoba Style, cero accesorios, importante bolsa plástica con signos de baqueteo intenso -como su usuaria- e indeterminado contenido en su interior), cuyos snorrrrrrrrrt snnnnnnnner snrrrrrooooorrr se espacian entre sí unos 15 segundos, quizás 20. Su susurrante onomatopeya proviene de una abertura ajada a modo de boca, sin lapiz labial que la adorne, casi siempre situada a la altura de alguna de nuestras orejas y emitida en una considerable altura decibélica de modo tal que nos insufle las gónadas. Efectos colaterales: instintos asesinos del viajero que la sufre en abrupto crescendo. Profilaxis a aplicar: disimulado codazo o pisotón fortuito con cara de "me empujaron, sori"; si no, franca huida.

Asqueroso carraspero de hemeroteca pública: entidad homoforme con aspecto de señorqueroncadenocheylamujernoselobancamuchoquedigamos, adepto a hacer durante horas y horas crucigramas y claringrillas aposentado en salones de lectura frecuentados por alumnos, docentes u otras entidades abocadas a la investigación de material de hemeroteca. No contento con su actividad lúdica, el personaje de marras emite, a modo de mantra repugnante, unos "jjjjjjjjjjjjreeeeeeeeeehmmm... ehjjjejejem..." continuos y molestos para todos los demás que ansían concentrarse en la exploración de sus propios textos, pero que se ven interferidos por esa onda tóxica que hace a sus oyentes proceder a la exoneración mental automática de un "tragate el pollo o escupilo, pero dejá de pasearlo por tu garganta". Profilaxis: no existe. El regurgitamiento de la flema se realiza en un antro con muchísimo eco, no hay rincón donde no nos alcance. Volver en otro momento sería lo más indicado, aunque nada nos garantiza que el mencionado personaje no se haya convertido en un quiste de la silla, de difícil extirpación.

Trabajador snortiforme bondicional: no estornuda, no se suena, no se limpia con la manga: hace snnnnnnnnnnnnnf constantemente, sin decidirse por ninguna opción que erradique de su nariz esa espantosa agüita voligomosa que no deja en paz a ningún cristiano por lo menos una vez cada invierno. Profilaxis: sacar una carilina y de total comedido, pasársela al infame. Corremos el riesgo de que nos mire con cara de orto, pero quizás tome a bien el gesto, aproveche la oferta, se suene de una putañera vez y nos libre de su tortura sonora.

Respetar el espacio público es colaborar por un mundo mejor, sin úlceras, presión alta ni ataques de encarajinamiento producidos por la estulticia que depositamos sobre inocentes prójimos.
Haga feliz al de al lado, controle su emisión de mucosas.
Gracias.

4 comentarios:

Chester J. Lampwick dijo...

Cuánta verdat doña baterflai... cuánta verdat

La que más me molesta es la snortiforme, yo en caído más de una vez en ésa y deseé con todo el alma que alguien me alcanzara una carilina.

Una pregunta a los lectores: Mientras leían, ¿no tuvieron el reflejo de repetir las deformidades citadas? ¿O me pasó a mí solo?

Laura dijo...

Adhiero a su perorata(?) final

rakus dijo...

Chester, no se preocupe, no fue el único.
Lo triste es que yo tenía un jefe así, que todo el día se frotaba la prominencia nasal del lado de los orificios susodichos, con la palma de la mano siniestra de forma plana totalmente abierta, al unísono que esnifaba...
terrible el tipo, incapaz de comprarse un paquete de carilina... un gesto que nosotros parodiabamos para bardearlo...

Vill Gates dijo...

Bater que asquerosita aunque veridiscentemente descriptiva!
Si, es un tanto inmundo.
Y la de usted es de lujo. Imagine (dicho a lo john Lennon) el tren de la línea Mitre que pasa por ser el más top, a las ocho de la mañana, en donde viajamos todos tan pegados que hasta oímos los pensamientos ajenos más recónditos, hacer todo eso a escasos 10 centímetros de nuestra cara, o sea boca y naríz.
Un real asco mire.

Si uso un barbijo quedará medio onda Michel Jackson no?
..Trhilleeeeeer...